Patternland

Me tengo que medir. Que no cunda el pánico.

Tus medidas importan. No, no necesitas un máster para conseguirlas.

Has encontrado un vestido que te encanta, has elegido cómo quieres que sea y probablemente ya estés pensando cuándo vas a estrenarlo. Y entonces aparece una palabra capaz de convertir una compra bastante agradable en una pequeña crisis doméstica: medidas.

Y empiezan las preguntas. ¿Dónde me mido exactamente? ¿Tengo que apretar la cinta? ¿Y si lo hago mal? ¿Puedo hacerlo sin ayuda? ¿Tengo que medir absolutamente todo? ¿Y si ni siquiera tengo una cinta métrica?

Vale. Que no cunda el pánico.

Las medidas forman parte de Patternland porque necesitamos conocerte un poco mejor que una talla. Pero eso no significa que tengas que resolver todo tu cuerpo en cinco minutos antes de poder seguir mirando ese vestido.

Podemos hacerlo bastante más fácil.

¿Por qué Patternland necesita mis medidas?

 

Porque saber que normalmente utilizas una 40, una 42 o una 46 nos da información, pero bastante poca. Dos personas que compran exactamente la misma talla pueden tener alturas, contornos y proporciones completamente diferentes. Y ahí está precisamente una de las ideas fundamentales de Patternland.

En lugar de intentar descubrir qué talla se parece más a ti, queremos trabajar con información que realmente hable de tu cuerpo. Tus medidas nos ayudan a preparar el patrón del diseño que has elegido para ti.

No estamos intentando encontrar una categoría nueva y más sofisticada donde colocarte. No hemos sustituido S, M y L por treinta casillas nuevas. Queremos hacer justamente lo contrario: dejar de pedirte que encajes en una medida estándar y empezar a trabajar a partir de las tuyas.

Y hay algo importante: una cinta métrica no está evaluando tu cuerpo. Está obteniendo información. Igual que necesitamos saber qué diseño has elegido o qué tejido quieres, necesitamos conocer determinados datos de la persona que finalmente llevará la prenda.

No hay ningún resultado que aprobar ni una cifra correcta que alcanzar. No tienes que encajar en nuestras medidas. Patternland necesita conocer las tuyas.

Espera… ¿tengo que medirlo TODO?

No. Y esta parte es importante. No todas las prendas necesitan saber las mismas cosas sobre ti. Una falda no necesita exactamente la misma información que una chaqueta. Un top puede necesitar unas medidas y un vestido, otras.

Así que no vamos a hacer el inventario completo de tu cuerpo cada vez que algo te guste. Partimos de la información que ya tenemos y, dependiendo de la prenda que hayas elegido, te pediremos únicamente lo que necesitemos completar.

Tu perfil puede ir creciendo contigo. Hoy puede que necesitemos unas medidas. Más adelante, otra prenda puede requerir alguna más. Y poco a poco Patternland va conociéndote mejor.

La idea no es conseguir que completes una ficha interminable antes de dejarte comprar. La idea es tener la información necesaria en el momento en que realmente la necesitamos.

Vale, pero ¿cómo demonios me mido?

Tomarse una medida parece facilísimo… hasta que tienes una cinta métrica entre las manos. Entonces empiezan las dudas. ¿Un poquito más arriba? ¿Más abajo? ¿Más ajustada? ¿Más suelta? Y de repente algo que parecía bastante evidente empieza a necesitar instrucciones.

Precisamente por eso Patternland no pretende darte una lista de nombres y abandonarte delante del espejo esperando que descubras sola dónde está exactamente cada cosa. Cuando necesitemos una medida, te ayudaremos a saber qué tienes que medir, dónde colocar la cinta y cómo hacerlo.

No necesitas conocimientos de patronaje ni de confección, ni convertir cinco minutos con una cinta métrica en una clase técnica. Solo necesitas seguir las indicaciones y medir tu cuerpo tal y como es. Sin contener la respiración, sin cambiar de postura y sin ese curioso impulso de apretar un poquito más la cinta cuando el número que aparece no es exactamente el que esperábamos.

Sí. Sabemos que ocurre. Pero recuerda por qué estamos haciendo esto. Queremos utilizar esa información para preparar una prenda para tu cuerpo real. Así que necesitamos medir precisamente ese.

Sin examen. Sin juicios. Sin centímetros buenos ni malos. Solo información.

Tus medidas no son una nota

Quizá esta sea la parte más importante de todo el proceso. Estamos demasiado acostumbrados a que determinados números relacionados con nuestro cuerpo parezcan decir algo sobre nosotros. La talla, el peso, los centímetros. Cifras que deberían ser simplemente información terminan convirtiéndose muchas veces en una especie de valoración.

Aquí queremos hacer algo diferente. Una medida es un dato. Nada más.

Si una parte de tu cuerpo mide determinados centímetros, esa es exactamente la información que necesitamos. No la que tenías hace tres años, ni la que esperas tener dentro de seis meses, ni unos centímetros menos porque esa cifra nos guste más. La tuya. La de ahora.

Porque el objetivo de medirte no es descubrir si tienes las medidas correctas. El objetivo es descubrir cuáles son tus medidas.

Puede parecer una diferencia pequeña. No lo es. El diseño ya te gusta, ya has decidido que quieres llevarlo y ahora solo necesitamos la información necesaria para hacerlo pensando en ti.

Así que deja que esos números hagan simplemente su trabajo

¿Y si me equivoco?

Esta suele ser la gran preocupación. Porque medir una mesa mal tiene una solución bastante sencilla, pero cuando sabes que esos centímetros van a utilizarse para preparar una prenda, de repente quieres estar absolutamente segura de que todo está bien. Es lógico.

Por eso te enseñamos cómo tomar correctamente cada medida. Y además existe una tecnología bastante sofisticada que recomendamos utilizar cuando una cifra te genera dudas: volver a medir.

Mides, compruebas y repites. Si obtienes prácticamente el mismo resultado, estupendo. Puedes continuar.

Y habrá medidas que resulten más cómodas con ayuda de otra persona. No hay ningún premio especial por conseguir hacerlo absolutamente todo sin ayuda. Si la necesitas, pídela.

¿Y si no tengo cinta métrica?

Entonces tenemos una noticia bastante buena: el vestido sigue ahí. No queremos que no tener una cinta métrica en casa se convierta en el motivo por el que abandonas una prenda que te gusta.

Puedes seguir avanzando y completar las medidas que necesitemos después. Porque una cinta métrica es una herramienta. No debería ser la puerta de entrada a Patternland.

Cuando llegue el momento, podrás conseguir las medidas de diferentes maneras: hacerlo tú, pedir ayuda o acudir a alguien que sepa hacerlo.

Lo importante es que podamos disponer de la información correcta cuando realmente la necesitemos, no que tengas que llegar a Patternland preparada con cinta, libreta y deberes hechos.

Lo que ya sabemos de ti, no te lo volvemos a preguntar

Esta es la parte que suele mejorar bastante la relación con las medidas. Cuando una medida queda correctamente registrada en tu perfil Patternland, se guarda. Así que la próxima vez no empiezas desde cero.

Si ya conocemos tu cintura, no necesitamos volver a preguntártela simplemente porque hayas descubierto otra falda. Si una nueva prenda necesita una medida que todavía no tenemos, la añadimos. Y tu perfil se va completando poco a poco.

No necesitas medir todo desde el primer día ni repetir constantemente lo que ya sabemos. Y si tu cuerpo cambia, puedes actualizar la información para que Patternland vuelva a trabajar con tus medidas actuales.

Tu perfil no recuerda simplemente: “normalmente compra una M.” Recuerda algo bastante más útil. Te recuerda a ti.

Bueno, al menos la parte de ti que necesitamos para hacer bien la prenda.

Y si después de todo esto sigues pensando “que me mida otra persona”…

Perfecto. De verdad. No hace falta desarrollar una relación especial con la cinta métrica si no quieres.

Patternland contará con una red de Puntos de Medidas Patternland donde podrás acudir para que una persona con experiencia te ayude a obtener correctamente tus medidas y registrarlas en tu perfil. Puede ser útil si es la primera vez, si alguna medida te genera dudas o simplemente si prefieres que otra persona se encargue.

Porque Patternland es digital, pero eso no significa que todo tenga que suceder necesariamente a solas delante de una pantalla. Habrá quien se mida en casa, quien pida ayuda a alguien, quien aprenda durante una Patternland Experience y quien prefiera acudir directamente a un Punto de Medidas.

El camino puede ser diferente. Lo importante es llegar al mismo sitio: tener la información que necesitamos para poder trabajar a partir de ti.

¿Ves? No era para tanto.

Quizá te midas ahora, quizá después, quizá necesites tres medidas o quizá otra prenda necesite alguna más. Quizá pidas ayuda o quizá decidas que la cinta métrica y tú funcionáis mucho mejor manteniendo una distancia prudente y prefieras acudir a un Punto de Medidas. Todo vale.

Porque aquí las medidas tienen una función muy concreta: darnos información para hacer mejor tu prenda. Nada más. No son una nota, no son un juicio y no hay buenas ni malas respuestas.

Y, sobre todo, no deberían ser el motivo por el que abandonas algo que realmente te gusta. Tus medidas son información. No una barrera.

Si te gusta el vestido, empieza por ahí. Lo demás podemos ir resolviéndolo juntos.

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